Tangopages, video illustrated :
Tangodance
interpretations on Gallo Ciego
Dance
interpretation on Francisco Canaro's Poema
Walking
the tango rhythm
Walking
Seduction
Dance
is a physical need
Tangowals tangovals
Milena Plebs Ezequiel Farfaro and other clips
Online Tangolessen
videoclips videolessen updated
Carlos Gavito and Maria Plazaola
Showclips Forever Tango - great milongueros
Selected YouTube TangoVideos:
1. TangoClass - instructional vídeos - TangoLessons
2. Milonga and Candombe dancing
3. Tangovals clips - Tango waltzing - Valse - Tangowals
4. Great Tangoclips - fast internet access needed
5. Fast Links to Selected Tango Dance Vidio Updates
6. TangodanceClips with Humor
Les vídeos vous invite à découvrir et à apprendre le tango
argentin:
- La
flexibilité, le travail de la posture, la notion d’axe, la notion
du poids, l’équilibre
- Le
guidage et l’écoute de l’autre
- La
maîtrise de l’espace
- L’écoute et l’interprétation de
la musique
- Les qualités et les dynamiques
du mouvement
- La
chorégraphie et l’incorporation d’éléments techniques
- Les séquences chorégraphiques
- L’improvisation (cohérence du
langage chorégraphique)
- Les codes et les rituels du tango
- La
conscience de son corps (poids du corps, transfert…)
- L’apprentissage des pas
- La
recherche et le développement de la qualité, de l’énergie, de l’intention
et de la densité du mouvement.
- L’écoute musicale (exercices
rythmiques et mélodiques)
- L’improvisation
- Le
développement de sa propre interprétation du tango, son propre style.
- Donc,
le tango tel qu'il est dansé dans les milongas bals de Buenos Aires
!
-
Avec une pédagogie moderne, innovante et efficace, associant d'emblée
pratique, enseignement technique et notamment la démonstration
des spectacles les plus novateurs sur la scène culturelle
actuelle, permet d'accueillir les danseurs de tous niveaux et en
particulier les débutants.
Sensitivity, sensitiveness, sensible, sensibility:
mental responsiveness and awareness, refined sensitivity to pleasurable
or painful impressions.
Dancers develop sensitivity in maturity. Mature
ballet dancers acquire an attunement to the other that increases their
enjoyment of performing. Performing no longer becomes a matter of
‘being seen’, no longer performing an optical illusion
of ballerina lightness in front of the mirror, it also invokes the
reciprocity of ‘seeing’, ‘touching’ the other,
the audience through focus. Focus might be described as a (visual)
‘touching’ of the other, an intercorporeity of
subjects mutually constituting each other during the event of performance.
Intercorporeity means that the world is capable of encroaching upon
and altering us, just as we are capable of altering it. Body and world,
like past and present, are "interwoven", hooked together.
Movement as a form of touch is experienced rather than enacted,
invisible rather than observable, independent of, rather than dependent
on, a body which may be characterized by youth and a capacity for
virtuosity, but may equally be old. These experiences can be described
as transient moments, allowing passage beyond conscious control, you
are not ‘trying to get somewhere’, signaling an intention
of an as yet unrealized action: you are ‘already there’.
Ekstasis, a Greek word for moving beyond oneself, does not depend
on “how high you can get your leg up” or “the brilliance
of your technical appearance”.
En español:
Nada hay tan íntimo y público a la vez…
como bailar. El tango, como toda manifestación popular, nace
espontáneamente en Argentina, resultado de la necesidad de
expresión del pueblo, a fines de la década de 1870.
Es el lenguaje del cuerpo que permite al alma expresar sus sentimientos,
pasión y fuerza que crea y se recrea en la belleza y la dinámica
del movimiento. Fuertes emociones, en particular, que llevan a los
órganos a un punto de exaltación que espontáneamente
se manifiesta a si mismo a través de movimientos más
o menos rítmicos que constituyen lo que se podría considerar
como danzas naturales. Las expresiones espontaneas, como tambien el
arte de bailar, pueden ser descritos como una expresión de
los sentimientos por medio de los movimientos del cuerpo mas o menos
controlados por el propio sentido rítmico. El baile, como arte
era utilizado para varios propósitos. El arte existe en todos
lados de la ciudad y en formas infinitas.
La sensualidad del tango, la conexión corporal,
puede ser muy pesada, apasionada, y seria. En el tango no existía
la regularidad de las viejas danzas como el vals o la polca y por
eso fue necesario creer una técnica en la cual la pareja podía
realizar una figura en el momento sin anticipación. El lugar
donde se desarrolló más el tango al principio del sigo
XX fue dentro de las burdeles donde los hombres bailaban en una forma
mucho más sensual que permitirían las estrictas reglas
sociales de la sociedad respetuosa. La mujer tenía que seguir
siempre el hombre paso por paso moviéndose con sus caprichos
y así se fue formando la estructura de la danza que se sigue
bailando hoy en día. En un baile tan íntimo, no se puede
bailar con cualquier hombre. Así que la mirada tiene un papel
muy importante en la cultura del tango. La mirada en el baile es intima
pero liviana. La mirada también existe en relación al
publico, que está siempre presente en los milongas. El tango
es como un espejo, en su capacidad de reflejar todo el desarrollo
de una identidad social y relaciones sociales.
Las transformaciones en el espíritu del tango
La pregunta que se impone, es: ¿ por qué
el tango, música del instinto sexual y de la algarabía
prostibularia se convierte en tan pocos años en un discurso
que afirma valores morales tan opuestos a los que le dieron origen?
¿Por qué el placer se transmuta en condena y el regocijo
en melancolía ?
Entre 1900 y 1910 ese incipiente tango que se expresaba en
prostíbulos y arrabales de las afueras de la ciudad, empezó
lentamente a ganar terreno en los cabarets y pequeños teatros
de Buenos Aires. De sus origines el tango fue una expresión
cultural degenerado muy particular a la situación social Argentina,
pero cuando el tango fue aprobado al exterior se convirtió
de repente en una imagen de la identidad nacional. Igualmente, se
concretan ciertos símbolos sociales que pasarán a formar
parte del folklore ciudadano. Para los élites Argentinos el
tango todavía pertenecía a otro sector de la sociedad,
y implicaba una identidad ajena de los inmigrantes, los guapos, las
prostitutas y todo un mundo nocturnal y peligroso de la calle. La
música es otra forma de arte que es muy importante en la cultura
argentina. Muchos argentinos hablan de ella con tanta pasión
y orgullo. La historia del tango entra así en un contexto más
amplio de historia de gente exiliada y ilegítima en búsqueda
de una identidad propia, reconocimiento y dignidad.
El tango, apadrinado por los grupos sociales que el centro
no admitía: inmigrantes, veteranos del ejército, ex-esclavos,
todos proletarios en busca de una nueva vida que superara el perfil
miserable y promíscuo de su marginación. El Lunfardo,
una lengua que muchos asimilan a gente de mala vida, empleada para
que resultara incomprensible a las autoridades. En ese "idioma"
popular ya por entonces característico de los bajos fondos,
predominan los términos de diversos dialectos italianos, con
algo de café gitano español y el argot francés.
El tango lo elegirá posteriormente como su lengua predilecta,
ya ampliamente divulgada por el teatro y el intercambio personal que
se hacía en los numerosos sitios bailables, y otros lugares
no muy santos, entre "niños bien" del centro y "compadritos"
orilleros. Así, el tango pasa a los cafés y bares del
centro, donde el contacto entre las diferentes clases sociales resulta
ya cosa normal y corriente. Es en los salones donde comienza una nueva
etapa para la música ciudadana, sea como música como
para danza. Cuando el tango "se hace decente", sin cortes
ni quebradas, para alegrar fiestas de familia, viviendo un notable
auge que arranca a principios de la década del '30 y eclosiona
con una popularidad sin igual entre 1940 y 1960. Cuando se extiende
a toda la ciudad y se convierte en la música de Buenos Aires,
cuando proliferan compositores y poetas, es el mismo tango el que
dice de sí mismo ser un veneno que fascina, capaz de llevar
a las almas más nobles por el camino del mal. Hoy, merced a
la llegada de oleadas de turistas extranjeros que hacen florecer la
economía e incentivan la inversión en locales de entretenimientos
y academias de baile, el tango está viviendo un renacer que
algunos años atrás nadie hubiera imaginado.
Las autoridades turísticas argentinas están utilizando
el tango como reclamo turístico, debido a que este baile esencialmente
bonaerense está nuevamente de moda en Buenos Aires, donde se
ha convertido en una muy importante fuente de ingresos económicos
para la ciudad. La identificación del país, y especialmente
de la Ciudad de Buenos Aires, con el tango permite que día
a día se incremente el número de turistas atraídos
por esa actividad, con el consecuente movimiento económico
que supera hoy los 400 millones de pesos anuales.
Un calculo del Gobierno porteño estima que son unos 405 millones
de pesos los que los turistas dejan anualmente en la ciudad por medio
de actividades relacionadas con este fenómeno cultural.
De ese total, generado en forma directa por la actividad, 195 millones
los aportan los shows de tango; 52,5 millones los tours del exterior
y los workshops especiales; 40 millones las clases; 35 millones en
souvenirs, arte y libros; 35 millones en otros espectáculos
y medios de difusión; 28,5 millones en milongas; 12 millones
en discos y 7,5 millones en zapatos y vestimentas.
El gran despegue se dio a partir de la devaluación de
2002, cuando debido al cambio de precios relativos y la tendencia
a la búsqueda de nuevos destinos, Argentina, y Buenos Aires
en particular, recibieron un incremento sostenido de la llegada de
nuevos visitantes del exterior. En cinco años, desde el 2000
al 2005, los turistas que concurrieron a espectáculos de tango
pasaron de 570.317 a 815.020. De ese total, el 40 por ciento fueron
europeos, 30 por ciento de Estados Unidos y Canadá, 25 por
ciento del resto del mundo y el 15 por ciento de América Latina.
Las autoridades y el sector turístico capitalino están
haciendo una fuerte apuesta por promover los lugares más emblemáticos
relacionados con el tango en la ciudad, así como rescatando
otros que, por diversas causas, cayeron en el olvido.Tal es el caso
del Café de los Angelitos, uno de los iconos del viejo
Buenos Aires, al que acudían los más famosos cantantes
de tango argentinos, entre ellos Carlos Gardel, que tras 15 años
cerrado abrió sus puertas ayer, con una nueva imagen totalmente
tanguera destinada a captar al turismo extranjero.
Fundado en 1890, el Café de los Angelitos fue
durante más de un siglo centro de reunión y tertulia
de artistas y escritores, como José Ingenieros, o de políticos,
como los socialistas Juan B. Justo y Alfredo Palacios, todos los cuales
dieron fama a este café emplazado en la hoy muy concurrida
avenida Rivadavia. Ya antes de adoptar su nom bre definitivo, el café
recibía a figuras del tango.Incluso allí fueron contratados
en 1917 Carlos Gardel y José Razzano, quienes formaban por
entonces un dúo. Otros habitués eran Aníbal Troilo,
Osvaldo Pugliese, Florencio Parravicini y los socialistas Juan B.
Justo y Alfredo Palacios.
El Bar de los Angelitos fue fundado por el migrante italiano
Batista Fazio en 1890 con el nombre Bar Rivadavia, y cambió
de nombre a "Angelitos" en alusión irónica
a sus primeros comensales: gente de costumbres poco señoriles,
según medios especializados. "Voy a ver a mis angelitos",
decía un viejo comisario de Balvanera cada vez que había
un robo. Su destino era el Bar Rivadavia, en Rivadavia y Rincón.
Por entonces, era un galpón con piso de tierra y billares frecuentado
por malandras, jornaleros o payadores, como Gabino Ezeiza. En 1920,
el español Carlos Salgueiro compró el local y lo rebautizó
Café de los Angelitos en recuerdo de la ocurrencia
del comisario. El Café de los Angelitos, uno de los más
importantes emblemas de la cultura tanguera argentina y frecuentado
por Carlos Gardel y otros exponentes del género, fue reinaugurado
hoy en un acto y será reabierto al público mañana,
tras permanecer cerrado por más de 15 años.
Apprendre le tango argentin c'est apprendre à
s'écouter, à être présent à l'autre
en donnant le meilleur de soi-même. De notre point de vue ,
le grand problème du tango posé par la liberté d'improvisation ne
peut trouver de réponse dans la technique pure mais bien dans notre
pâte humaine. Le voyage initiatique dans cet art vivant d'une danse
à deux, d'une profusion chorégraphique infinie, se réalise en passant
de la diversité dans les formes à la diversité dans la qualité et
par la reconnaissance des processus énergétiques heureux, ceux qui
permettent des sauts qualitatifs vers l'improvisation. L'attention
est porté, non plus sur les formes mais sur ces processus créatifs
et la compétence se développe de même avec la compréhension par nature
de problème, des causes de ruptures de l'énergie et ceci, nous insistons,
indépendamment des possibles connus.
Depuis le début, notre étude de la logique de l'énergie dans cette
matière vise à modéliser les qualités, les comportements, les informations
et les contextes propices à l'émergence de ces instants grâce au truchement
d'autres disciplines telles le Taï Chi Chuan et le Qi Gong, et d'expériences
en danse contact. Ce sont beaucoup années de pratique, de recherche
dans ces domaines ainsi que d'études éclectiques en sciences humaines,
de travail sur soi mais aussi d'enseignement, de partage et de rencontres
avec en tâche de fond, cette quête du passage entre bonheur aléatoire
et bonheur construit, ... dans le tango, méditation relationnelle
en mouvement.
Notre pratique d'enseignement consiste d'une part à apporter des unités
techniques structurées du langage corporel et relationnel, à mettre
en exergue les principes d'énergie, à donner les éléments de la "forme
tango" et par ailleurs à mettre en scène les conditions d'un
auto-apprentissage. Si cette approche est singulière, elle ne constitue
pas une invention. Elle est le fruit d'une reconnaissance des difficultés,
d'errements, de souffrances, de désirs, de volontés chimériques et
aussi d'intuitions créatrices, de bonheurs, de partages, d'une direction
bénéfique et de l'élagage d'un savoir pré-existant.Cette investigation
s'est nourrie de l'observation d'une pratique personnelle pluridisciplinaire
et de ces "émergences spontanées" dont nous avons eu la
chance d'être témoin au cours de ces dix années d'enseignement, et
de pratique. Il ne s'agit pas à proprement parlé d'une méthode, bien
qu'elle comporte des unités logiques, mais plutôt d'une approche globale,
constituées en stratégies repérables par chacun. C'est un parcours
ludique dans un esprit de partage, un accompagnement dans une belle
manière de "tourner en rond" autour du problème, soigneusement,
pour se laisser toucher de l'intérieur. Dans ce sens, tout nous est
donné et notre vraie liberté tient dans le fait de nous donner qu'il
nous soit donné, d'être enseigné directement depuis la vie en nous-mêmes.
Exprimable, partageable, elle est une belle manière de cheminer ensemble
même si le chemin d'évolution reste solitaire. Le dire n'est pas le
vivre et il vaut mieux le vivre que d'en parler.
Cependant, l'expérience tend à prouver que nous sommes dans cette
problématique bien peu armés et semblables dans nos manières d'aborder
ces difficultés. On peut remarquer par exemple que lorsque que ça
ne fonctionne pas, nous sommes souvent enclins à tenter d'en faire
plus, à essayer avec plus de force ou à vouloir devenir "meilleur",
ce qui s'avèrent être des fausses solutions, génératrices de souffrances.
Et il faut beaucoup de courage et d'imagination, ce dont nous sommes
tous pourvus, pour arrêter de faire ce qui ne marche pas. D'autre
part, il semble que l'on apprend vraiment que dans ses instants de
bonheur. C'est de la vérité de ces moments que l'on apprend la justesse
car cela nous touche au plus profond, et il s'agit presque exclusivement
dans ce sens d'un auto-apprentissage. Dire que l'on apprend pas de
ses erreurs est sans doute excessif mais les erreurs ne sont que l'entraînement,
l'épuisement nécessaire à l'émergence de la justesse qui nous amène
naturellement à l'étude des principes qui la sous-tendent, gage d'autonomie.
Dans l'esprit de notre approche, le tango s'avère une aide aussi précieuse
qu'une psychothérapie, peut-être en plus joueur, et qu'une démarche
spirituelle, peut être en moins sérieux, ce qui n' exclue pas d'y
avoir recours, bien au contraire. Poser le tango comme médiation thérapeutique
ou spirituelle n'est pas notre intention. C'est déjà le propre de
la danse de nous relier. La danse est aussi vieille que l'humanité.
Elle est l'expression de la vie, reliée à la vie. D'une certaine manière,
on n'apprend pas à danser, car danser c'est "être dansé".
Ce qui nous intéresse au plus haut point, c'est la logique de l'énergie
à l'ouvre dans le processus créatif dans le tango, puis par extension
naturelle dans une pratique solitaire et dans les moments du quotidien.
Notre dessein semble se faufiler en dansant entre ces deux voies,
s'en nourrissant et l' humidifiant d'un vécu et d'une compréhension
de la logique de l'énergie qu'une pratique artistique du corps bien
abordée peut donner à vivre. C'est par analogie et par aller retour
du pensé au senti que la compréhension s'affine, se précise et offre
une base d'accueil pour nos expériences individuelles de connaissance
de soi et de notre ouverture au monde.C'est un bonheur d'accueillir
à nos rencontres des participants, déjà en recherche dans une pratique
: psychanalystes, philosophes, danseurs, pratiquants d'arts martiaux,
musiciens, artistes, sportifs, thérapeutes, et en réalité toute personne
ayant envie de ressentir et de danser. Chacun suit sa voie et si chaque
point de vue est unique, aucun n'est exclusif. Le témoignage est une
parole unique qui décrit ce qui est ressenti, perçu. Nous sommes tous
débutants à chaque fois dans la pratique et enseignés par le tango,
par la vie, par l'énergie. Si nos mots tentent de préciser ici ce
que nous aimons, ce que nous cherchons, et comment nous désirons partager.
Ce qui guide notre recherche, c'est une curiosité, une soif d'apprendre
et une joie à essayer comme autant de paires de lunettes, les idées,
les concepts, les intentions et les pratiques pour voir ce qu'ils
donnent à vivre. Et notre courage nous vient, de voir combien dans
une pratique et les croisements de pratique, les témoignages convergent.
Et combien dans cette convergence, la logique de l'énergie offre un
accompagnement et une lecture vraiment précieux, et sans doute à la
hauteur des enjeux contemporains.
|