El Colegio de la Asunción, Mira-Cruz, San Sebastián, España.

Historia de la Fundación.

La Madre María Eugenia trató de buscar un lugar seguro para las Hermanas, al inaugurarse en Francia la Tercera República. Las leyes promulgadas en 1881 no favorecían al catolicismo y a la Escuela Cristiana. El 2 de Mayo de 1882 se fundó nuestro Colegio. Llegaron las primeras religiosas y se instalaron en una casa muy pequeña, con una capilla muy pobre. San Sebastián era la tercera ciudad que abrió sus brazos a las religiosas de la Asunción.
El paisaje era incomparable. Desde el jardín se gozaba de una vista que "más movía a soñar en el cielo que en la tierra". Fue la Madre Mª Eugenia quien eligió este lugar.
La primera Comunidad estaba formada por: Sr. Catherine, Sr. Thérèse y Sr. Epifanía. Poco después se uniría Sr. Marguerite que sería la primera Superiora.
Pese a la escasez de medios con que contaban, el 6 de Octubre del mismo año, fue inaugurado el Colegio con 6 alumnas: 5 mediopensionistas y 1 interna. Poco después comenzarían las obras del definitivo edificio.
En 1883 la Madre Mª Eugenia vino a San Sebastián para elegir, ella misma, el solar apropiado. El edificio fue adquiriendo un aspecto monástico de estilo gótico, parecido al de Burdeos. La piedra de sillería fue extraída de las canteras de Igueldo. La M. María Eugenia siguió muy de cerca las obras. En Junio del 1885 se colocó la primera piedra de la capilla.
El nombre de Mira-Cruz, punto de encuentro religioso de gran popularidad, le viene a este lugar: "porque discurriendo por él los romeros del Santo Cristo de Lezo, santuario de gran renombre, al llegar a su parte más alta divisaban el Templo. Era costumbre que en el Alto de Mira-Cruz, los peregrinos se detuviesen, tanto al ir como al volver para saludar o despedir a la prodigiosa imagen de Cristo, rezando un Credo. En el Alto de Mira-Cruz se cruzaban las miradas dirigidas al Cristo de Lezo, y al Cristo de la Mota, en el monte Urgull.
En 1898, después del milagro de Sr. Maria Philomena, que consiguió la curación de la Madre Amanda, fue ésta enviada a San Sebastián, como Superiora.
Junto al gran pensionado la Escuela gratuita, acogía a muchas niñas de barrios obreros y las religiosas cuidaban de su formación integral.
A causa de la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias en Bélgica en Junio del 1916 se trasladaron a Mira-Cruz siete novicias con la Maestra.
En 1931, España vivió tiempos agitados, con problemas y dificultades de orden político. Corrientes ideológicas entraron en una lucha de clase y atacaron a la Iglesia y a los religiosos. Nuestro Colegio, por su situación estratégica, fue punto
de mira de los habitantes de la zona de Pasajes. Los padres de las alumnas se vieron obligados a llevarse a sus hijas y enviaron soldados para proteger el edificio. Conseguida la tranquilidad política, las alumnas se reintegraron de nuevo.
Con la guerra civil española (1936) las 35 hermanas abandonaron la casa y las alumnas marcharon a sus respectivos hogares. El colegio, convertido en cuartel y prisión, fue cerrado durante dos meses. Al volver, la atención de las religiosas se centró en la capilla, pero la sorpresa de todas fue grande al constatar que habían respetado todo gracias a uno de nuestros amigos. El Colegio se convirtió, poco a poco, en uno de los más importantes de San Sebastián, teniendo como fin primordial la formación integral de las alumnas. El colegio va adaptándose a los nuevos tiempos.
Durante la Segunda Guerra Mundial (como en la primera) llegaron un elevado número de novicias procedentes de toda Europa. Todo ello contribuyó para que el Colegio creciera, convirtiéndose en una importante casa de la Asunción. Y desde 1940 se aprobó Mira-Cruz como noviciado y la M. Isabel María, como Maestra de Novicias.
En 1958 se intentó realizar un cambio importante que marcó el futuro: centro abierto a todas las clases sociales, desapareciendo el internado y la escuela gratuita.
A partir de 1966, nuestra capilla comenzó a prestar un servicio religioso como Parroquia. Las seis alumnas se han convertido en casi mil alumnos abiertos a la educación que la Asunción sigue impulsando en el mundo entero, especialmente desde 1998, con el Congreso internacional de educación.