Laura y Jacinto

 

 Se advierte que la presente página es de tema "monográfico"

 

presentémonos:

 

Hay que aceptar siempre ambas caras de la moneda: el placer y el dolor, la belleza y la fealdad, la grandeza y la pobreza, el bien y el mal, la soledad y la compañía, el amor y el desamor, el día y la noche, la luz y la oscuridad. En todas las cosas que sentimos, anhelamos, pensamos y hacemos; coexisten las dos facetas para que, por contraposición, podamos reconocer cada una de ellas. Si no existiera la oscuridad, la luz sería un concepto vacío de contenido.

Laurín del Mono

 

 

 

Nunca la llevé al mar
y tengo un rumor de olas enmarcándola
mientras contemplo su caminar en todas mis orillas
de ayer y aún más pretéritas.
La vida que me conozco es imposible
para albergar todo lo que me habita:
centenaria y bebé y en cada beso
inmarcesiblemente inexplorada
convirtiéndose en todas las canciones
para estar siempre aunque no esté,
como cuando vivimos juntos tantos siglos
sin hallar el momento de decírnoslo…

El Mono



Nos une un notable afecto así como nuestra singular aficción al…

 

y al…

 

El mojito moja, claro, pero no tanto como el elemento que campea en el país en que vivo…

 

 

Aunque lo que más nos conmueve de todo son las vacas, tanto las locas como las cuerdas, incluso éstas…

 

Y éstas…

 

Y estas otras… 

 


Llevamos ya ocho meigas de semejantes cosas y aún "peores"; y lo que te rondaré morena...    


 

 

sentémonos:


 

desasnémonos:


regocijémonos:


mirémonos y mirémonas:


relajémonos:


despidámonos:

 

 

Las apariencias a veces engañan. A que sí… ;-)

 

Pero, si me quieres escribir, ya sabes mi paradero... jacinto.martin@tvd.be


y larguémonos:

 

a esta monada de ciudad...